Ley de Segunda Oportunidad. Diaz Soneira

NUEVA LEY DE SEGUNDA OPORTUNIDAD

LEY DE SEGUNDA OPORTUNIDAD

La mayoría de personas ignoran qué es la Ley de Segunda Oportunidad, una medida equivalente a los procesos concursales y suspensión de pagos de las empresas, pero pensada para los particulares y autónomos que se encuentran inmersos en deudas de las que no pueden salir.
La Ley de Segunda Oportunidad permite cancelar deudas a las personas físicas insolventes, una medida especialmente importante en épocas de crisis, como la actual pandemia por Covid-19 que seguimos sufriendo a fecha de hoy.

Requisitos para acceder a ley de segunda oportunidad

Eso sí, para acceder a esta ley hay que cumplir varios requisitos:
• No tener antecedentes penales
• Haber actuado de buena fe
• Tener menos de 5 millones de euros de deuda
• Ser incapaz de pagar tus prestamos
La Ley se Segunda Oportunidad lleva varios años funcionando desde su publicación , y los tribunales han dictado sentencias dispares sobre asuntos muy similares.

En qué consiste la Ley de Segunda Oportunidad

Os ponemos dos ejemplos para que podáis ver en que consiste:

1.- Exento de toda deuda

Pedro monto una empresa de concinas tras la crisis de 2007, aprendiendo de lo anterior, con poco personal y subcontratando la mayoría de los servicios.
Si embargo, por mal servicio de los subcontratados su empresa no cuajo y no llego a despejar.
Mientras tenía su empresa, quiso acceder a negocios más importantes y aumentar la plantilla. Hubo proyectos que se retrasaron y pidió más tiempo a los bancos, pero le dieron la espalda y entró en concurso de acreedores.
Durante el proceso, entró en la lista de morosos y no consiguió ningún préstamo ni financiación, un hecho que le afectaba mucho personalmente. El proceso duró más de 3 años.
Fue entonces, cuando decidió recurrir a la Ley de Segunda Oportunidad, ya que podía demostrar que estaba en un estado de completa insolvencia, y debía al banco y proveedores casi 200.000 euros.
El juez entendió que Pedro no tenia capacidad económica para pagar esa deuda ninguna manera y tampoco podía responder con bienes (casa, coche…) y consideró que no había actuado de mala fe.
Ahora, Pedro ha podido empezar de nuevo, gracias a que su “expediente” está limpio y le han sacado de la lista de morosos. Liquidó su anterior empresa y hace tres meses que recibió la exoneración del pasivo insatisfecho .

2.- Otro ejemplo

Juan y María, casados desde hace 20 años, y con dos hijos en la universidad, están ahogados por la cantidad de pequeños prestamos y tarjetas de crédito que han solicitado para poder llevar una vida normal y darle a sus hijos unos estudios universitarios.
La nomina de Juna, no llega para el pago de todas las letras y cuotas de la tarjeta, que además algunas de ellas tiene el carácter de abusivo en cuanto a los intereses.
Les han ejecutado, tienen la nomina y cuentas embargadas y no encuentran solución.
A través de la Ley de segunda oportunidad, podemos conseguir cancelar deudas, hacer una quita de algunas de ellas, y poder ajustar nuestra capacidad económica a nuestros prestamos, sin tener que perder nuestra vivienda habitual.

VAMOS A PONERLO EN PRÁCTICA

Las fases del proceso

El proceso consta de tres instancias. En la primera se intenta una renegociación de la deuda por la vía extrajudicial. Si no hay acuerdo, se procede a la petición ante las autoridades correspondientes, de la exoneración de la misma. En caso de ser aceptada la petición, hay un período en el que se realiza un control económico y la medida puede estar sujeta a revisión.
Posibles beneficiarios de la Ley de la Segunda Oportunidad
La Ley de la Segunda Oportunidad está destinada a personas particulares y autónomos, personas físicas, consumidores en general y familias con exceso de deudas. Hasta el año 2015 en que se puso en vigor, estas personas debían afrontar sus deudas con su patrimonio actual y futuro. Afortunadamente, ya hay una solución muy efectiva para personas y familias.
A partir de la nueva Ley, estos colectivos tienen la misma oportunidad de las grandes empresas cuando se presentan en concurso de acreedores. La Ley se aplica sobre las deudas ordinarias y las subordinadas, lo que facilita a los deudores una salida airosa a su situación económica.
Como se puede observar, lo que esta Ley pretende es una especie de justicia social, poniendo en condiciones de igualdad a la persona física con la persona jurídica (concurso de acreedores, quita y espera, etc.). Siguiendo el principio de responsabilidad patrimonial del Código Civil, se trata de que un deudor de buena fe que cae en una grave situación de insolvencia por factores que le son ajenos, pueda comenzar de cero y tener una oportunidad de rehacer su situación.

¿Qué sucede con las hipotecas?

Aunque la totalidad de las hipotecas no reciben el amparo de esta norma, en el caso de que se realice la ejecución hipotecaria y el dinero no sea suficiente para saldar la deuda, la deuda restante sí será posible de exonerar. La consecuencia, si eres el deudor, es que, uniendo la hipoteca y los beneficios de la Ley de segunda oportunidad, entregando la vivienda hipotecada habrás saldado todas las deudas.
Como vemos, con la entrada en vigor de esta Ley de Segunda Oportunidad, la parte proporcional de la hipoteca que no se cubre con la entrega del inmueble sí podría quedar exonerada con los beneficios de dicha ley. Una de las cuestiones que se pretende potenciar es la llamada ‘dación en pago’: se trata de un acuerdo de voluntades realizado entre la entidad financiera acreedora y el deudor titular de un inmueble.
El deudor puede entregar la propiedad a la entidad financiera, tras un informe previo de tasación; a su vez, la entidad lo acepta, extinguiéndose de esta forma la deuda. Como vemos, se trata de una magnífica oportunidad para el deudor, y también una buena solución para la entidad financiera; una solución muy positiva, donde ambas partes ganan.

 

Requisitos principales para acceder a la Ley de la Segunda Oportunidad

Fuera del caso excepcional de las hipotecas, existen otras condiciones necesarias para solicitar esta ayuda legal. Todos estos puntos son claves para que el juez correspondiente atienda esta petición. En la práctica, son factores sencillos de cumplir para el deudor.

Intención de acuerdo extrajudicial

El deudor debe demostrar su intención de llegar a un acuerdo de pago extrajudicial. En el mismo se ofrece la liquidación de bienes o un calendario de pagos que no puede superar los 10 años. También es posible entregar acciones de su propia compañía. En todos los casos, el ofrecimiento debe ser igual o superior a lo adeudado. El período estipulado para esta etapa no debe superar los dos meses.
Este es un requisito sencillo para el deudor, que puede cumplirse fácilmente y con ello acceder a los beneficios de la Ley de Segunda Oportunidad.

Ausencia de bienes

La ausencia de bienes patrimoniales para afrontar las deudas es otra condición imprescindible para acogerse a los beneficios de la segunda oportunidad. Se trata de otro requisito salvable fácilmente, pues esa suele ser la situación del deudor.

Buena Fe

La Ley de la Segunda Oportunidad exige que el deudor haya obrado de buena fe, para ser exonerado. Este requisito también se cumple con facilidad, en la gran mayoría de los casos.
Básicamente, el juez entenderá la buena fe según los siguientes indicios:
• La intención previa de acuerdo extrajudicial
• La inocencia. Es decir, que el juez pueda concluir que la situación expuesta por el deudor es real. En el caso de considerar que la insolvencia ha sido planificada por la persona, se declara culpable de delito al deudor y no es posible aplicar la Ley de la segunda oportunidad
• Que el deudor no haya rechazado una oferta de trabajo ‘adecuada a su capacidad’, en los cuatros años anteriores. Este punto es de gran controversia en ocasiones, porque la Ley no especifica lo que sería ‘adecuado a su capacidad’.
• El particular o autónomo no haya obtenido las ventajas de la Ley de la Segunda Oportunidad en los diez años previos.
• Que el solicitante no haya sido condenado en los últimos diez años por delitos contra el orden socioeconómico, el patrimonio, la Hacienda Pública y la Seguridad Social, los derechos de los trabajadores o por falsedad documental.

Ley de segunda oportunidad para trabajadores autónomos

En el caso de las deudas de los autónomos, si el acuerdo extrajudicial intentado no tiene éxito, y siempre antes de solicitar la exoneración de deudas en base a la Ley de segunda oportunidad, siempre lo procedente es acudirá un concurso de acreedores, de forma voluntaria.
Cuando ya se haya liquidado todo el patrimonio del autónomo en el concurso de acreedores (siempre exceptuando los activos que se consideren esenciales para desarrollar su actividad profesional), y se haya abonado la mayor cantidad de deudas posibles a los deudores, entonces será el momento de solicitar la exoneración de deudas y obtener los beneficios de la Ley de segunda oportunidad.
También en el caso de los autónomos, como acabamos de ver, la Ley de segunda oportunidad es un trámite sencillo y una solución ideal para determinadas situaciones. Una salida muy positiva para el autónomo.

¿Cómo presentar la solicitud?

La solicitud de los beneficios de la Ley de segunda oportunidad debe presentarse ante el juez que haya conocido el proceso de la exigencia de la deuda por el acreedor, o el concurso de acreedores en su caso. Es imprescindible que en el proceso participe un abogado y un procurador, y que además se haya intentado un acuerdo extrajudicial de pago con los acreedores.
La solicitud de este beneficio debe ir acompañada, siempre atendiendo al caso particular, de una propuesta del Plan de Pagos correspondiente. El horizonte temporal de este plan es de cinco años; y a él se compromete a cumplir el deudor.
El proceso para la solicitud es muy sencillo, las solicitudes suelen ser admitidas y la Ley de segunda oportunidad estará en marcha. Legalmente ningún acreedor podrá hacer embargo o solicitud de cancelación de la deuda mientras te encuentres tramitando la Ley desde el momento en el que se consignen los requisitos.

¿Existen excepciones para la aplicación de la Ley de la Segunda Oportunidad?

En el marco de la Ley de Segunda Oportunidad, queda establecido de forma clara qué deudas no son aplicables. El artículo 178 bis, establece cuáles son las excepciones a la regla.
Deudas por alimentos. Las personas que tengan una obligación de manutención alimenticia con sus hijos, deben pagar. Es una responsabilidad que está fuera de la cobertura de la Ley.
Créditos de Derecho Público. Las deudas con Hacienda y la Seguridad Social deben ser afrontadas de igual manera.

¿Es común la aplicación de la Ley de la Segunda Oportunidad?

Los datos de la actualidad demuestran que son pocas las familias o emprendedores que se acogen a la Ley. Por un lado, existe todavía bastante desconocimiento al respecto.
Una ventaja importante de la Ley de Segunda Oportunidad para las personas físicas es que, además de devolver la tranquilidad y garantizar un segundo comienzo en su emprendimiento, es que no se entra en la lista de morosos. Tu nombre figurará en la sección especial del Registro Público Concursal durante los siguientes cinco años; esto básicamente significa que figurarás como solicitante de la Ley de Segunda Oportunidad, pero no habrá más datos ni mayores detalles.

Lo ideal es contar con el asesoramiento de un profesional legal para la realización de una negociación extrajudicial. Los buenos negociadores pueden lograr un nuevo calendario de pagos acorde a las posibilidades. Como hemos visto, esto además evita la aparición en el Registro Público Concursal; un aspecto muy importante para la realización de nuevas actividades.
En DIAZSONEIRA. ABOGADOS nos encargaremos de proteger tu solicitud, paralizar embargos y de exigir su cumplimiento, en ningún momento y bajo ningún concepto te dejamos solo ni permitiremos que te exijan el pago. Te ofrecemos el mejor asesoramiento desde el principio y durante todas las etapas del proceso, incluso finalizado el mismo.
En el caso de una posible futura revocación de los beneficios de la Ley de segunda oportunidad, los beneficiarios siempre habrán obtenido un tiempo libre de estas responsabilidades. En la práctica, esta medida se toma como un poco de oxígeno en un momento económico crítico. Por ese motivo, se considera que la ley de la segunda oportunidad supone una reestructuración de la deuda.

Una decisión con importantes efectos positivos
Para que puedas acogerte al beneficio de la exoneración de pagos, es posible que tengas que entregar tu patrimonio a los acreedores. Pero con un buen plan de pagos, realista y eficaz, te librarás de toda la deuda que excede de tu patrimonio presente. No olvides que la ley protege a aquella parte de tu patrimonio que se considere esencial para mantener tu actividad laboral. Los beneficios que vas a conseguir son evidentes.
No olvides mantener una buena conducta en todo lo relativo al pago a tus deudores y no caer en delitos económicos ni sociales; paga tus deudas con Hacienda, la Seguridad Social y las de carácter alimentario. Con todo ello, vas a poder beneficiarte de una especie de concurso de acreedores, aun siendo un particular.
Aunque no se salve todo tu patrimonio presente, la Ley de segunda oportunidad es una garantía y salvaguarda para tu patrimonio futuro. Además, vas a poder librarte de muchas deudas si recurres a mecanismos como la dación en pago.
La ley de segunda oportunidad te permitirá evitar la temida responsabilidad patrimonial universal, quitándote de encima a los acreedores y a tus angustiosas deudas, ya seas un autónomo o un particular.
Nuestros servicios
Muchas personas acuden a nosotros, con la pregunta de si vale la pena solicitar la Ley de segunda oportunidad. La respuesta es afirmativa, en diazsoneira abogados hemos gestionado casos positivos de anulación de deudas a muchos deudores. Estamos aquí para guiarte durante todo el proceso y para asesorarte después de él. Contamos con abogados , peritos, auditores y economistas profesionales, altamente informados sobre la Ley Segunda Oportunidad y todos sus pormenores.

FAQs

  • ¿Cuánto se demora el trámite de la Ley de Segunda Oportunidad?
    Los tiempos son relativos y dependen de cada caso particular. En principio, el solo hecho de presentar la solicitud paraliza las ejecuciones y embargos, los intereses no devengan y el deudor gana tiempo y tranquilidad. La Ley prevé que la primera fase puede demorar entre dos y cuatro meses, el resto es muy rápido en la mayoría de los casos.
  • ¿Quiénes pueden acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad?
    La Ley de Segunda Oportunidad está destinada para personas físicas o naturales y autónomos que se encuentren en estado de insolvencia. Un recurso que se contrapone a la norma anterior que obligaba a responder por las deudas con el patrimonio actual y futuro.
  • ¿Qué deudas se pueden cancelar?
    La Ley establece que se pueden cancelar todas las deudas ordinarias y subordinadas. En el caso de las hipotecas, la masa deudora restante después de la liquidación del patrimonio, también puede incluirse bajo la modalidad dación de pago.
    Las deudas con la Administración como Seguridad Social y Hacienda quedan exceptuadas, sin embargo, existen jueces que han realizado quitas y extensión en el plazo de pago. No se cancelan las deudas por alimentos.
  • ¿Puedo continuar mi actividad laboral?
    La respuesta contundente es SI. El objetivo de la norma es facilitar la continuidad económica de las personas. Por tal motivo, está previsto que las herramientas y elementos necesarios para la actividad no son elementos posibles de ejecución. Asimismo, tu nombre figura en un Registro Especial de personas que obtienen el beneficio, pero no en el fichero de morosos.
  • ¿Es revocable la Ley de Segunda Oportunidad?
    La exoneración de deudas determinada por el Juez se mantiene durante 5 años. Una vez finalizado ese período las deudas desaparecen para siempre y no se puede realizar ninguna reclamación. Durante el período de 5 años, cualquier modificación que demuestre un cambio importante en la economía podría ser causa para solicitar la revocación del beneficio.
  • ¿Cuáles son los requisitos de la Ley de Segunda Oportunidad?

– La deuda no debe superar los 5 millones de euros.

– La existencia de intentos de acuerdos prejudiciales de pago.

–  Actuar de buena fe por parte del deudor.

–  Justificar un estado de insolvencia actual o inminente.

– No ser declarado culpable en el concurso de acreedores.

– No ser condenado en los 10 años previos por delitos económicos ni haber hecho uso del beneficio de la                       Ley de Segunda Oportunidad en ese periodo.

  • ¿Dónde puedo solicitar la Ley de Segunda Oportunidad?
  • ¿Funciona la Ley de Segunda Oportunidad?

Te garantizamos que si funciona.

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